fbpx
Nosotros

Nosotros

En 1983, ella regresó a Tecpán a visitar a su familia. Muchas mujeres habían perdido también a sus maridos durante la guerra. Eran 70 viudas como ella y le propusieron que juntas abrieran de nuevo el restaurante. Así, todas podrían sobrevivir. Mercedes se animó y les propuso otras alternativas: venderían artesanías tales como tejidos, bordados, muñecas, canastos. Trabajaron arduamente para reabrirlo.

Pero la decepción fue grande cuando nadie entraba. Los pocos automóviles que pasaban no paraban. Entonces, decidieron colocar en el techo una manta: ¡Ayúdennos! Somos viudas. Aquel clamor hizo que el restaurante fuera conocido como el café de las viudas.